En la valoración entran la relevancia (¿coinciden las Keywords del título, los bullets y el Backend con la búsqueda?) y el rendimiento (tasa de clics, tasa de conversión, velocidad de venta, reseñas, disponibilidad). Por eso nunca basta con incluir Keywords: una ficha de producto también tiene que vender para posicionarse.
Te lo explicamos por teléfono, sin tecnicismos y sin presión de venta.
Amazon persigue un único objetivo: maximizar la facturación por búsqueda. Por eso el algoritmo valora cada producto en dos dimensiones: Relevancia (¿encaja el producto con la búsqueda?) y Rendimiento (¿se compra cuando se muestra?). Solo la combinación de ambas decide la posición.
La relevancia Amazon la extrae casi exclusivamente del texto: título, bullet points, descripción, Backend-Keywords y, en parte, preguntas y respuestas. Un término de búsqueda que no aparece en ninguna parte de la ficha de producto normalmente no puede posicionarse, por muy bueno que sea el producto.
El lado del rendimiento es bastante más complejo: tasa de clics en el resultado de búsqueda, tasa de conversión en la página de producto, velocidad de venta frente a la competencia, número y media de reseñas, tasa de devoluciones, disponibilidad y plazo de entrega. Cada una de estas métricas es a la vez causa y consecuencia de tu ranking: un círculo que hay que poner en marcha de forma consciente.
Cada término de búsqueda relevante debe aparecer en algún punto de la ficha de producto, preferiblemente en el título y, como complemento, en los bullets y el Backend.
El factor de rendimiento más fuerte. Las imágenes, el precio, las reseñas y la disponibilidad con Prime contribuyen todos a él.
No cuenta el número absoluto, sino las ventas en relación con la media de la categoría.
La imagen principal y el título deciden si se hace clic siquiera: sin clic no hay conversión.
El número y la media influyen tanto en el CTR como en la conversión.
Quedarse sin stock significa perder ranking, y recuperarlo lleva bastante más tiempo que la caída.
Keyword-Stuffing en el título. Los títulos formados por términos de búsqueda encadenados reducen la tasa de clics y, por tanto, de forma indirecta, el ranking.
Optimizar solo para Keywords. Una ficha de producto perfectamente cargada pero sin imágenes convincentes no se posiciona igualmente.
Comprobar los rankings a diario. El algoritmo funciona con retardo; las valoraciones de unos pocos días son puro ruido.
Olvidarse del stock. Quien se queda sin existencias durante una fase de posicionamiento pierde la posición que tanto le costó construir.
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